Change
de cambios de oficina, de quedadas, de rutas de running.
Abrazo el cambio y soy un junco hueco.
Mientras graniza ahí fuera,
termino mi maleta para pasar una semana de curro en los Londones.
Oh my Posh.
Y soy tan risky que voy a facturar.
Cómo lo odio...
Definitivamente, el mundo se está volviendo loco ahí fuera.
