Pasaba por aquí, y, bueno, ya veis, he decidido quedarme...
miércoles, abril 29, 2009
Todo abor
Edtoy bien. Con bi bedicación pada el cuedlo ya do be duele dada. Y tedgo nuevos abigos, cobo un elefante azul que edtá aquí, conbigo. Y amo al bundo y al udiverso.
Está claro que la pregunta de esta mañana del traumatólogo de urgencias "¡¿Pero usted ha visto lo que lleva aquí?!" mientras examinaba mi dolor de espalda era retórica. Porque mi respuesta: "¿Una peca?, ¿un homóplato? Es que no llego a verme las cervicales desde aquí" no le ha hecho miaja gracia. De ahí su sonrisilla cuando me ha encasquetado el collarín. Vaya manera de empezar un lunes...
Bienvenida, primavera. Ya te echaba de menos. Esa sensación de mocos continua, lagrimeo constante, y estornudos a troche y moche. La duda matutina de qué me pongo, para no acertar nunca con el número de capas ni el tipo de zapatos. Bienvenida, que el invierno ya me aburría un poco.
Hay días en los que siento aventurera, temeraria. Días en los que me gusta vivir al filo, arriesgando. Porque sí, porque hoy es hoy. Venga, un café doble, cafeinado, y, si me lanzo, igual ni me desmaquillo esta noche. Porque el que no arriesga, no gana.
Acabo de encontrar un efecto colateral de no facturar la maleta en los viajes largos. Elongamiento del ligamento del codo, causado por arrastrar la maleta de mano a rebosar por todo el aeropuerto. Va en serio. Mami, pupa.
Sí, sí, mucha idea de descansar, para luego un no parar, oigan. Ya sabemos que a los peces los hemos matado de hambre, de asfixia, y de pena. Palabrita que a partir de ahora los vamos a cuidar. Ea, ea, ea. Y de postre, estamos de remodelación de terraza. A-go-ta-da estoy.
Por fin, por fin, por fin. Es-vier-nes. Necesito descansar después de mis vacatas. Y se me acumulan los planes: - dormitar en el sofá - remolonear en la cama - dormitar en el sofá. Cariño, no te preocupes, haré un hueco para que me des un masajito o algo.
Ciertos seres no han soportado mi ausencia. Tres peces (dos de los cuales han desaparecido del todo, ni raspillas han quedado en el acuario, snif snif), y mi planta de la oficina. Un minuto de silencio por ellos. Y por el otro caracol, al que le quedan dos telediarios. Está siendo una vuelta dura, dura...
Ains, ya estamos de vuelta. Hemos visto mil bichos, paisajes impactantes, vivido en una casa como la de Memorias de Africa, hecho del caqui nuestro color, disfrutado de la hospitalidad de un país que me ha flipado. El reportaje fotográfico tendrá que esperar. Tres mil fotos son muchas para elegir.
Tras tropemil horas de viaje, cero maletas facturadas, y litros de insecticida aplicados por vía tópica, ya hemos llegado al Kruger. Bichos, prepararsen, que El lleva la camaruca grande de afotos.