Pasaba por aquí, y, bueno, ya veis, he decidido quedarme...
miércoles, septiembre 29, 2010
Huelga
El señor de barbas que diga lo que quiera. Pero de huelga en mi blog, nanay. Aquí estoy dando el callo. Que no se diga. El blog para el que se lo trabaja. Con lo que me cuesta, ea.
Para que luego digan de las manicuras de los chinos. Oye, ni un rasguño. Mi uña del dedo gordo ha quedado intacta tras pillarme con un cajón de la cocina. Eso sí, la punta del dedo empieza a ponerse morada. Y el perro del vecino, media hora después, sigue ladrando en respuesta a mi alarido. Animalico.
Esto se veía venir. Los dos tubos tan blancos, tan parecidos dentro del cesto. Uno, la pasta de dientes, otro, la mascarilla facial de barro del Mar Muerto. Yo soy la culpable. Sólo yo la responsable de que hoy, cuatro cervezas después, me haya lavado los dientes con la puta mascarilla. Puaj, puaj, puaj.
Cariño. Porque esta semana estás de viaje. Y te echo de menos una jartá. Y se me cae la casa encima, y tengo un frío, así como por dentro. Que tengo que decirte algo. Sí, he empezado a dormir con calcetines. Y manta. Estás avisado.
Ayer, tormenta como la de Noé, cielo negro, lluvia, viento, etc. Ergo supongo que el frío ha llegado. Y salgo a la calle con calcetines, vaqueros, chaqueta(s). Craso error. Me aso de calor, bajo la lluvia. Hoy, mismo panorama, cielo negro, lluvia, viento, etc, pero aplico la experiencia, y salgo con modelo veraniego. Craso error. Estoy jodida de frío. Bajo la lluvia. Y es peor.
Y seguimos de bodas. En ésta, no sólo he perdido la voz (otra vez), si no que además, me estrené con un tocado. Madre, qué historieta. Tras dos horas luchando por colocarlo, cuando consigo dar tres pasos sin que se caiga, me meto al taxi, y zaca, no cabe de alto que es. Para descojono de la peña de la parada del autobús que hasta ese momento admiraba mi porte y elegancia.
Y cuando parecía que la tarde llegaba a la calma, después de unos aperitivos de estrella michelín, una barbacoa de rechupete, vamos, que incluso El había hecho el descanso del guerrero, va el Captain y nos sorprende con su destreza a la guitarra. Callaron las voces y sonó el maestro. Primero en inglis, la sorpresa absoluta, y con el spanish, el auditorio se vino arriba. Vaya descubrimiento. Ya no sé si llamarlo Captain, o Maeh-tro. Ooooole.
Ayer fui al quiropráctico. Y bueno, que si estira el brazo por aquí, y resoplido del hombrecillo, que si tira de la pierna por allá, y murmura "estoooo... pseee", Giro de muñeca y codo, y dice bajito "no, no, sin sentido". Y así, ad eternum durante hora y media. Total, para no saber lo que tengo. Y en tres semanas vuelvo. Muy fuerte.
¿Por qué, Amancio, por qué? Antes ya era duro no salir de tus tiendas con algo. Pero ahora, con la tienda on line, ya no hay excusa. Grrrrr... Y lo peor, que estoy enganchada a la zona Niños. En cuanto venga el frío, me pongo todo esto. Hasta los ojillos rasgados.
Ayer fue la perfección. Porque ir al cine mola. Ir al cine en versión original más. E ir al cine en versión original, y que el cine esté total y absolutamente vacío mola mucho mucho mucho. Martha y yo, como en el salón de casa, oye. No sé si podré volver a una sala con gente después de esto...