Rutipiti Lalala

Pasaba por aquí, y, bueno, ya veis, he decidido quedarme...

sábado, enero 07, 2012

Placebo

El efecto placebo existe,
y mi padre es la prueba perfecta de ello.
Si no, no me explico cómo ha dejado de cojear
desde que se pone coderas en las rodillas.
De chino, además.
Para estudial-lo, oyes.